Respeto, un valor básico y la gran mentira de la felicidad permanente

Respeto, un valor básico y la gran mentira de la felicidad permanente

La cosificación implica falta de respeto. Tratar a otros seres como objetos.

Con solo mirar a nuestro alrededor podemos descubrir cuántas situaciones lamentables suceden por pensar que solo estamos aquí para satisfacer nuestras necesidades y nuestros antojos, a cualquier precio.

 

Es necesario ser conscientes que una sociedad donde reina el hedonismo, una exacerbación de los placeres, pone el foco en el corto plazo.

 

Cuando todo lo queremos ahora, cuando no queremos afrontar los costos de los procesos, cuando no podemos mirar más allá de todo lo que nos genera satisfacción momento a momento, los resultados apuntan a nuestra autodestrucción.

 

La búsqueda de un estado de felicidad permanente, eufórico,  es una gran mentira que durante mucho tiempo nos inculcado.  Y los atajos para lograrlo, toman diferentes formas, objetos, dinero, viajes.

Entonces estarás pensando, ah… entonces a sufrir… nada de eso.  La idea no es buscar lo opuesto, sino lograr equalizar nuestras emociones, a pesar de lo que suceda en nuestro contexto  (personas y situaciones) logrando un equilibrio, es decir buscando nuestro bienestar. 

Construir lleva tiempo, aprender lleva tiempo.

El respeto etimológicamente refiere a la consideración y valoración, si no podemos respetarnos y cuidarnos, tampoco podremos hacerlo con otros seres.

Te hago  una invitación, la próxima vez que veas una triste noticia, en lugar de empezar a acusar, fijate qué hiciste vos ése día para lograr equilibrio y bienestar, para respetar a otros. Recordando que todo empieza desde nosotros, antes de cambiar el mundo, seamos el cambio que esperamos que suceda, tal las palabras de Gandhi.

error: Estos contenidos están protegidos