Cuento de la vaca, lo que creés que te salva, te puede hundir

Cuento de la vaca, lo que creés que te salva, te puede hundir

Cuento de la vaca

 

 

Esta vez te acerco un relato un poco extenso, este cuento de la vaca bien vale la pena dedicarle el tiempo, a lo mejor ahora que los días son más largos o estás de vacaciones, es una buena propuesta para reflexionar y tomarte  un tiempo para vos,  para transformarte en un observador diferente. Espero que lo disfrutes! Al final encontrarás una invitación.

 

La historia  cuenta que un viejo maestro deseaba enseñar a uno de sus discípulos por qué muchas personas viven atadas a una vida de mediocridad y no logran superar los obstáculos que les impiden triunfar.

No obstante, para el maestro, la lección más importante que el joven discípulo podía aprender era observar lo que sucede cuando finalmente nos liberamos de aquellas ataduras y comenzamos a utilizar nuestro verdadero potencial.

 

Para impartir su lección al joven aprendiz, aquella tarde el maestro había decidido visitar con él algunos de los lugares más pobres y desolados de aquella provincia.

 

Después de caminar un largo rato encontraron la que consideraron la más humilde de todas las viviendas.

Aquella casucha a medio derrumbarse, que se encontraba en la parte más distante de aquel caserío, debía ser -sin duda- alguna la más pobre de todas. Sus paredes milagrosamente se sostenían en pie, aunque amenazaban con derribarse en cualquier momento; el improvisado techo dejaba filtrar el agua, y la basura y los desperdicios que se acumulaban a su alrededor daban un aspecto decrépito a la vivienda. Sin embargo, lo más sorprendente de todo era que en aquella casucha de 10 metros cuadrados pudiesen vivir ocho personas. El padre, la madre, cuatro hijos y dos abuelos se las arreglaban para acomodarse en aquel lugar.

 

Sus viejas vestiduras y sus cuerpos sucios y malolientes eran prueba del estado de profunda miseria reinante.

 

Curiosamente, en medio de este estado de escasez y pobreza total, esta familia contaba con una posesión poco común en tales circunstancias: una vaca.

Una flacuchenta vaca que con la escasa leche que producía, proveía a aquella familia con el poco alimento de algún valor nutricional. Pero más importante aún, esta vaca era la única posesión material de algún valor con que contaba aquella familia.

Era lo único que los separaba de la miseria total.

Y allí, en medio de la basura y el desorden, pasaron la noche el maestro y su novato discípulo.

Al día siguiente, muy temprano y sin despertar a nadie, los dos viajeros se dispusieron a continuar su camino. Salieron de la morada y antes de emprender la marcha, el anciano maestro le dijo a su discípulo

-Es hora de que aprendas la lección que has venido a aprender.

Sin que el joven pudiese hacer nada para evitarlo, el anciano sacó una daga que llevaba en su bolsa y degolló la pobre vaca que se encontraba atada a la puerta de la  vivienda, ante los incrédulos ojos del joven.

– Maestro!, dijo el joven.-¿Qué has hecho? ¿Qué lección es ésta, que amerita dejar a esta familia en la ruina total? ¿Cómo has podido matar esta pobre vaca, que representaba lo único que poseía esta familia?-

Haciendo caso omiso a los interrogantes del joven, el anciano se dispuso a continuar la marcha, y maestro y discípulo partieron sin poder saber que suerte correría aquella familia ante la pérdida de su única posesión.

Durante los siguientes días, una y otra vez, el joven era confrontado por la nefasta idea de que, sin la vaca, aquella familia seguramente moriría de hambre.

Un año más tarde, los dos hombres decidieron regresar nuevamente por aquellos senderos a ver que suerte había corrido aquella familia.

Buscaron la humilde posada nuevamente, pero en su lugar encontraron una casa grande. Era obvio que la muerte de la vaca había sido un golpe demasiado fuerte para aquella familia, quienes seguramente habían tenido que abandonar aquel lugar y ahora, una nueva familia, con mayores posesiones, se había adueñado de aquel lugar y había construido una mejor vivienda.

 

¿Adónde habrían ido a parar  aquel hombre y sus hijos?

¿Qué habría sucedido con ellos?

Todo esto pasaba por la mente del joven discípulo mientras que, vacilante, se debatía entre tocar a la puerta y averiguar por la suerte de los antiguos moradores o continuar el viaje y evitar confirmar sus peores sospechas.

Cual sería su sorpresa cuando del interior de aquella casa salió el hombre que un año atrás le diera morada en su vivienda.

¿Cómo es posible? preguntó el joven. Hace un año en nuestro breve paso por aquí, fuimos testigos de la profunda pobreza en que ustedes se encontraban.

¿Qué ocurrió durante este año para que todo esto cambiara?

Ignorante del hecho de que el discípulo y su maestro habían sido los causantes de la muerte de su vaca, el hombre relató como el mismo día de su partida, algún maleante, envidioso de su vaca, había degollado salvajemente al animal.

El hombre continuó relatándole a los dos viajeros cómo su primera reacción ante la muerte de la vaca había sido de desesperación y angustia.

Por mucho tiempo, la vaca había sido su única fuente de sustento. El poseer esta vaca le había ganado el respeto de sus menos afortunados vecinos, quienes envidiaban no contar con tan preciado bien.

Sin embargo, continuó el hombre, poco después de aquel trágico día, decidimos que a menos que hiciéramos algo, muy probablemente, nuestra propia supervivencia estaría en peligro. Así que decidimos limpiar algo del terreno de la parte de atrás de la casucha, conseguimos algunas semillas y decidimos sembrar vegetales y legumbres con los que pudiésemos alimentarnos.

Después de algún tiempo comenzamos a vender algunos de los vegetales que sobraban y con este dinero compramos más semilla y comenzamos a vender nuestros vegetales en el puesto del mercado. Así pudimos tener dinero suficiente para comprar mejores vestimentas y arreglar nuestra casa. De esta manera, poco a poco, este año nos ha traído una vida nueva.

El maestro, quien había permanecido en silencio, prestando atención al fascinante relato del hombre, llamó al joven a un lado y en voz baja le preguntó:

– ¿Tú crees que si esta familia aún tuviese su vaca, estaría hoy donde ahora se encuentra?

-Seguramente no, respondió el joven.

¿Si ves? Su vaca, fuera de ser su única posesión, era también la cadena que los mantenía atados a una vida de mediocridad y miseria.

Al no contar más con la falsa seguridad que les proveía el sentirse poseedores de algo,  así no fuese más que una flacuchenta vaca, debieron tomar la decisión de buscar algo  más.

En otras palabras, la misma vaca que para sus vecinos era una bendición, les había dado la sensación de poseer algo de valor y no estar en la miseria total, cuando en realidad estaban viviendo en medio de la miseria.

Así es cuando tienes poco. Lo poco que tienes se convierte en un castigo, ya que no te permite buscar más.

No eres feliz con ello, pero no eres totalmente miserable.

Estás frustrado con la vida que llevas, mas no lo suficiente como para querer cambiarla.

¿Ves lo trágico de esta situación?

Cuando tienes un trabajo que odias, que no suple tus necesidades económicas mínimas y no te trae absolutamente ninguna satisfacción, es fácil tomar la decisión de dejarlo y buscar uno mejor. No obstante, cuando tienes un trabajo del cual no gustas, que suple tus necesidades básicas  pero no te ofrece la oportunidad de progresar; que te ofrece cierta comodidad pero no la calidad de vida que verdaderamente deseas para  ti y tu familia, es fácil conformarte con lo poco que tienes.

Muchos de nosotros también tenemos vacas en nuestra vida.

Ideas, excusasjustificaciones que nos mantienen atados a la mediocridad, dándonos un falso sentido  de estar bien cuando frente a nosotros se encuentra un mundo de oportunidades por descubrir.

 

Oportunidades que sólo podremos apreciar una vez hayamos matado nuestras vacas.

 

Autor: Camilo Cruz

 

Seguramente estarás pensando que es un relato fuerte! Acuerdo con vos, sin lugar a dudas lo es! Pero sirve muy bien para ayudarnos a abrir los ojos!

Ahora que hemos generado el contexto. Me gustaría invitarte a que respondas  algunas preguntas:

¿Sos consciente de las “vacas” que están presentes en tu vida, que no te permiten desarrollar tu potencial?

¿Podrías identificarlas?

¿Te sentís responsable por tus éxitos y fracasos ó recurrís a excusas?

¿Sabías que podemos tener excusas ó resultados?

Suele suceder  que si  a nivel  inconsciente,  nos aferramos, a una excusa- “vaca”, no podremos salir de nuestra zona de comodidad, por más incómodos que nos encontremos.

Las “vacas” en tu vida se presentan como falsas creencias sobre tu persona y tus capacidades, sobre lo que merecés alcanzar o no.

Te atan a más de lo mismo.

Se transforman en obstáculos infranqueables.

Esos obstáculos no están físicamente, sino que son las ideas que habitan en tu mente.

Estas son algunas frases que ponen en evidencia las “vacas” de tu vida, algunas de ellas  yo me las he repetido por años, y vos?

Quisiera leer,  estudiar, pero no tengo tiempo.

Yo nunca fui bueno para eso.

– El éxito no es para todo el mundo!

-Los que tienen dinero, son infelices.

– Es así algunos nacen con  estrella y otros nacemos estrellados.

 

-Aunque no lo/a amo, al menos estoy casado/a

 

-Muchos estarían felices con esto que yo tengo

 

Igual, podría estar mucho peor

– Soy de  los que creen  que si hay  que hacer algo, o lo hago bien o no lo hago… y  este no es un buen momento.

 

Lo mas probable es que si esperamos por el mejor momento, esperemos toda la vida…

Los seres humanos tenemos la gran posibilidad de crearnos contextos adecuados que fomenten  y alienten nuestro crecimiento.

El proceso de coaching personal puede brindarte herramientas para que descubras cuáles son las creencias que están limitando tus resultados.

Diciendo BASTA! estarás “matando” la vaca que te ata a tu zona de comodidad, estarás renunciando a la mediocridad.

Te conectarás con tu potencial.Concertá una entrevista orientativa para conocer más acerca de nuestra Escuela de Marcas (entrenamientos online) o coaching individual.

Exclusivamente durante los meses de febreromarzo estaremos realizando las entrevistas para quienes decidan comenzar a generar su proceso de cambio personal en la primera mitad del año.

Esta es una oportunidad única!

 

 
 
 

 

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